Incienso, regalo de Reyes

03.10.2017

El incienso es un aceite que está en la memoria colectiva porque, según cuentan, fue uno de los regalos de los Reyes al Niño Jesús. Antiguamente, se consideraba que podía tratar cualquier enfermedad del hombre y su valor era equiparable al oro.

Y a nivel emocional es también un tesoro en un frasco pequeño, un aceite que nos ayuda a conseguir una profunda relajación y a ir hacia dentro. Cuando lo ponemos en el difusor y sobre todo, cuando lo inhalamos con consciencia, pidiéndole que nos guie, podemos sentir cómo nos ayuda a conectar con nosotras mismas, nos infunde una sensación de paz y tranquilidad. Esto se debe, en gran parte, a los aldehídos y esteres que contiene y que son relajantes del sistema nervioso, tanto simpático como parasimpático.

Además, es un aceite com una gran frecuencia energética, si echamos unas gotas en un frasco de agua destilada, y rociamos el aura, podemos sentir cómo nos ayuda a descargarnos, cuando hemos acumulado tensión.

Es una buena ayuda para la meditación, utilízalo en tu práctica y observa los cambios que produce en ti.