Respira

13.11.2017

La respiración es algo íntimamente ligado a las emociones, cuando nacemos respiramos de forma natural, completa, fluida. Sin embargo al crecer, curiosamente, la mayoría de las personas, por no decir todas, perdemos esta especie de conexión con la vida y respiramos de forma bastante superficial, como si respiráramos sólo para vivir.

Cada respiración es una oportunidad para llenarnos de oxígeno, de Vida o, como dirían los yoguis, de prana. Respirar profundamente es llenar nuestras células de alimento, el hecho de respirar con conciencia es ya un aliado muy importante para gestionar mejor nuestras emociones porque, además de oxigenarnos, nos relaja.

Pensando hoy sobre esto me venia la idea de que, en las ciudades, el aire que respiramos está cargado de toxinas, con lo que se hace más necesario aún dedicar un tiempo a respirar aceites esenciales, cuyas moléculas nos ayudan a limpiar las células, a oxigenarnos, etc.

Además, volviendo a nuestro tema de las emociones, podemos elegir un aceite u otro en función de cómo nos sintamos en cada momento.  Digamos que inhalar aceites nos ayuda a compensar, al menos en parte, la carga de toxinas que inhalamos al vivir en la ciudad. Si lo que quieres es oxigenar un poco más tu organismo, te recomiendo que utilices por ejemplo  el aceite de cedro o el de incienso, cuyo alto contenido en sesquiterpenos se ha comprobado que ayuda a aumentar el nivel de oxígeno en sangre (Nasel,1992)  

Os dejo con este bonito video, muy conocido en las redes sociales, que nos recuerda la importancia de respirar, pincha aqui para verlo.